Sep 08

Es de conocimiento común que el arte moderno del kendo, que es ahora practicado por millones de personas en Japón y el resto del mundo, evolucionó de técnicas de batallas probadas en el campo de batalla. Con el avance del tenka taihei, o ‘la paz por todo el reino’ durante el periodo Tokugawa (1603-1867), las artes marciales tomaron un nuevo rol y significado para la clase samurai reinante. Sin mas guerras per se, las artes militares fueron estudiadas como métodos de desarrollo propio, con un mayor énfasis en lo ascético y el valor espiritual en lugar de ser solo un medio para mutilar y matar. El periodo Tokugawa vio florecer a las artes marciales con una popularidad sin precedentes, y durante los siguientes 250 años de paz escuelas marciales (bugeiryuha) incrementaron exponencialmente con algunos estimados de mas de 700 escuelas.

El respeto de Japón hacia las artes marciales tradicionales llego a un final brusco con la llegada de las ‘Naves Negras’ del Comodoro Perry a aguas japonesas en 1853. Después de siglos de aislamiento autoimpuesto (sakoku), Japón se encontró a si mismo anticuado, superado en armas de fuego y fuera de su elemento con las naciones occidentales. Si bien que el aislamiento del resto del mundo le habían dado a las artes marciales japonesas tiempo para desarrollarse en fascinantes antigüedades marciales, ricas en simbolismo y espiritismo, no eran rival contra el devastador poder de fuego de las naciones occidentales que fisgoneaban alrededor de sus costas demandando derechos y privilegios especiales. La llegada del Comodoro Perry despertó a los japoneses de su falso sentido de seguridad, y con la Restauración Meiji, se pusieron a reconstruir la nación al traer las mas nuevas tecnologías y ideas que occidente tenía por ofrecer.

Esto significó esencialmente que las artes marciales tradicionales japonesas como el kenjutsu cayeron a la obscuridad debido a que no eran percibidas como una aplicación practica. Rifles, cañones y el nuevo ejército de conscriptos era la orden del día si es que Japón iba alcanzar al resto del mundo. Abundaban en la era frases llamativas como wakon-yosai (Espíritu japonés-Tecnología occidental) a medida que se esforzaban por educar a las masas, armar a la nación e igualarse al occidente en términos de una nueva sociedad civil.

Kenjutsu, junto con las demás artes marciales, era ahora considerado simbólico de la ahora anticuada jerarquía feudal que ponía a la minoría bushi encima de las otras clases y fue así relegada a los reinos de las tonterías arcaicas sin uso practico para la nueva sociedad moderna emergente. Con la abolición de la academia militar del Bakufu, el Kobusho, en 1866 y la disolución de los han (dominios feudales) y los hanko (escuelas de los dominios) controlados por los bushi en 1871, las artes marciales ya no eran incluidas como parte de la curricula educacional, la cual fue rediseñada en base a los modelos occidentales para educar a las masas en lugar de unos pocos privilegiados.

Los bushi rápidamente perdieron todos sus privilegios especiales, y el último clavo sobre el sarcófago fue el edicto que les negaba el objeto considerado como la encarnación de su misma alma: la katana. Muchos de aquellos de estirpe bushi fueron lanzados a un mundo de desempleo y pobreza. Aparte de un grupo reducido de bushi de alto rango quienes fueron dotados con puestos de autoridad en los órganos del nuevo gobierno del Japón, muchos otros se encontraron sin estatus, empleo, o rentas y un número significante de ellos fueron reducidos a completa destitución. En medio de este trastorno social, aquellos que fueron afectados particularmente duro eran los instructores bujutsu empleados por el Bakufu o los dominios; o aquellos que administraban sus dojos privados en la ciudad. Sin mas estipendios y sin estudiantes en sus dojos, muchos subsistían de un día a otro sin saber de donde vendría la próxima comida.

Segunda Parte

Por Alex Bennet. Kendo-World

(http://www.kendo-world.com)

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Sep 02

(Fuente, Kendo World Vol. 4.4, Junio 2009)

http://www.kendo-world.com

Muchos practicantes de artes marciales japonesas, incluso los grados altos, cuando se les pregunta qué es el Budo, dan respuestas torpes. Asi que, ¿qué podemos hacer para responder a esta pregunta?

La Asociación Japonesa de Budo, Nihon Budo Shingitai, el 10 de Octubre de 2008, estableció la “Filosofía del Budo”; se encargó una traducción oficial al inglés el 10 de Marzo de 2009, tras una serie de reuniones en el Nipón Budokan. La traducción fue realizada por el Dr. Alex Bennet, y editada por Michael kommoto ( ambos pertenecientes a Kendo World).

“La Filosofía del Budo”

“Budo, las artes marciales japonesas, tiene su origen en la tradición del bushido – el camino del guerrero –
El Budo es una antigua expresión cultural compuesta por Judo, Kendo, Kyudo, Sumo, Karatedo, Aikido, Shorinji Kempo, Naginata y Jukendo. Los practicantes estudian las técnicas a la par que trabajan para unificar mente, técnica y cuerpo; desarrollan su personalidad, aumentan su sentido de la moralidad y cultivan un comportamiento cortés y respetuoso. Practicado de manera habitual, estas admirables cualidades se vuelven intrínsecas a la personalidad del practicante. Las artes del budo sirven para la autoprotección. Esta elevación del espíritu humano contribuirá a la prosperidad social y la armonía y, en grado último, beneficiará a la gente del mundo.

La Asociación Japonesa de Budo también aprobó en 1987, tras unas largas conversaciones entre las partes interesadas y con la asistencia de estudiosos de Budo, el Budo Kensho ( el código del Budo) de las que se obtuvieron los principales fundamentos del budo; los cuales se presentan a continuación:

“El Código del Budo ( Budo Kensho)”
Establecido el 23 de Abril 1987 por la Asociación Japonesa de Budo ( Nippon Budo Shingikai)

Budo, enraizado en el espíritu marcial del antiguo Japón, es un aspecto cultural tradicional que ha evolucionado desde el jyutsu a través de siglos de cambios históricos y sociales.

Siguiendo el concepto de unidad de mente y técnica, el budo ha desarrollado y refinado una disciplina de entrenamiento austero que promueve la etiqueta, hábil técnica, fuerza física, y la unidad de mente y cuerpo. El Japón moderno ha heredado estos valores, los cuales juegan un papel prominente en la formación de la personalidad japonesa. En el Japón moderno, el espíritu del budo es una fuente de poderosa energía y promueve una disposición agradable en el individuo.
Hoy en día, el budo se ha difundido por todo el mundo y ha atraído un fuerte interés internacional. Sin embargo, centrarse únicamente en un mero entrenamiento técnico, y tener sólo el deseo de ganar, es una severa amenaza a la esencia del budo. Para prevenir esta perversión del arte, debemos examinarnos a nosotros mismos constantemente y esforzarnos por preservar y perfeccionar esta herencia nacional.
Es con esta esperanza que establecemos este CODIGO DEL BUDO para mantener los principios fundamentales del budo tradicional.

ARTICULO 1: OBJETIVO
El objetivo del budo es cultivar la personalidad, enriquecer la habilidad para hacer juicios de valor, y forjar un individuo bien disciplinado y capaz gracias a su participación en un entrenamiento mental y físico utilizando técnias marciales.

ARTICULO 2: KEIKO
Durante la práctica diaria, uno debe seguir constantemente el decoro, adherirse a unos principios y resistir la tentación de perseguir meras habilidades técnicas en vez de la unidad del cuerpo y la técnica.

ARTICULO 3 : SHIAI

Durante un combate o la realización de kata, uno debe manifestar el espíritu del budo, dar todo de si mismo hasta la extenuación, ganar con modestia, aceptar la derrota con elegancia y exhibir constantemente una actitud templada.

ARTICULO 4: DOJO

El dojo es un lugar sagrado para el entrenamiento del cuerpo y la mente. En el dojo uno debe mantener la disciplina, la etiqueta correcta y formalidad. La zona de entrenamiento debe ser un ambiente silencioso, limpio, seguro y solemne.

ARTICULO 5: ENSEÑANZA
Cuando se enseña a los practicantes, para ser un profesor o profesora efectivo, el maestro de budo debe esforzarse por cultivar su carácter, mejorar sus propias habilidades y disciplinar su cuerpo y su mente. No debe preocuparse de perder o ganar, o mostrar una actitud arrogante por su habilidad superior, debe mantener una actitud en todo momento que sirva como ejemplo.

ARTICULO 6: PROMOCION

Cuando se promociona el budo, uno debe seguir sus valores tradicionales, buscar un entrenamiento constante, contribuir a su desarrollo, y hacer todo lo posible para perfeccionar y preservar este arte tradicional, comprendiendo los diferentes puntos de vista internacionales.”

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