Abr 08

En Budo, más concretamente con las artes marciales relacionadas con la espada/kata, existe un término o concepto importante llamado Heijoshin. Heijoshin es una palabra de tres kanji, el primero “Hei” significa la calma, pacífico y estable. El segundo “jo” significa siempre, constante. El tercero “Shin” significa mente o el corazón, toda la esencia interior del individuo.

Por tanto, una interpretación del término Heijoshin podría ser “Mantener su estado de ánimo todo el tiempo / en toda situación”.

Esta idea de mantener la calma en cualquier situación parece lógica, por supuesto, pero no es tan fácil de aplicar. En la práctica cotidiana , hay que en cuenta que el iaido se construye sobre una base de Bujutsu (origen de nuestro Budo – Arte marcial). Practicar con esto en mente nos llevará a sentir que cada encuentro con un enemigo (Kata) es una cuestión de vida o muerte.

Incluso hoy en día, en donde creemos que las situaciones de combate real hay desaparecido, cuantas veces hemos tenido la sensación (no solo el sentimiento) de haber perdido las formas. Al realizar una exhibición frente a una audiencia importante, durante un examen o una competición (Taikai).

En kendo hay un término para describir los estados de ánimo que debemos evitar . Este término es “Shikai” y puede ser traducido como “las 4 cosas para evitar” relacionadas con su estado de ánimo, vamos a enumerarlos:

    Kyo: Sorpresa
    Ku: Miedo
    Gi: Duda
    Waku: Confusión/acilación.

Estos son los cuatro estados mnetales en los que no debemos caer durante una competición, examen o exhibición de Kendo / Iaido. Así pues, ser capaz de dominar la tensión, evitar perder la calma y mantener la serenidad para pensar con claridad, ejecutar la técnica adecuada y tomar la decisión correcta puede ser descrito como “Heijoshin”. Esto también puede estar vinculado a la enseñanza “para ser capaz de derrotar a otro”, en primer lugar hay que conquistarse a uno mismo “.

Cuando logramos un grado alto, la práctica de kumitachi, “Kendo no-kata”, por ejemplo con un Habiki (réplica de espada) puede ocurrir que de repente nos demos cuenta de tales estados de miedo / duda, frente a alguien con una hoja real en una situación de combate (Kata), incluso cuando se trata de un compañero no un enemigo y en un escenario predefinido.

Estar mentalmente implicados en un combate real (Kendo), imaginario (Iaido) o durante la práctica kumitachi nos permite trabajar en el dominio del estado de ánimo y tal vez lograr el estado de “Mushin” traducido como “mente vacía”, pero más bien en el sentido de apertura / mente libre que nos permite reaccionar / responder inmediatamente a cualquier ataque.

Extraido de: http://sanbokyodan.weebly.com/1/post/2010/04/hei-jo-shin.html

Ene 19

Impartido por nuestro Sensei de IAIDO Franck Cengizalp, 5º Dan obtenido en Japón. Se celebrará un nuevo seminario los días 29, 30 y 41 de Enero en nuestro Dojo.

Si deseais más información, podeis pedirla por correo electrónico: consultas.zanshin@gmail.com

Dic 23

Por el Profesor Oya Minoru (Kendo Kyoshi, 7º. dan)
Universidad Internacional de Budo (IBU)

Traducción al inglés de Alex Bennett
Traducida al español por César Tonatiuh García Ramírez

El objetivo del kendo es forjar a la mente y el cuerpo, lo que esencialmente significa
cultivar el ki. El refinamiento de energía ki fomenta la finalización de tu crecimiento
como ser humano.

ki

Significados de ‘ki’

En Japón, nosotros comúnmente utilizamos la palabra ‘ki’ para referirnos a muchas
cosas, incluyendo fenómenos naturales, la condición del cuerpo y mente, e inclusive
relaciones humanas. No obstante, ‘ki’ no es una entidad física per se. En términos
generales, puede ser descrito en los siguientes términos:

• La fuente de todas las cosas
• Fuerza vital; espíritu; vitalidad
• Describir el movimiento y condición de la mente. La palabra representa varias
condiciones mentales dependiendo del contexto en que es utilizada.
• Aunque no puede ser visto, puede sentirse o percibirse
• Relacionado a la respiración

En el Nihon Budo Jiten, se define al ki como “físicamente carente de forma, pero usado
para definir una gama de diferentes estados psicológicos. El ki en el budo, aunque usado
en el sentido de espacio/tiempo, es comúnmente usado para elucidar el estado mental de
uno. Aunque el corazón y la mente no tienen una forma distintiva, tú eres capaz de
interpretar señales de intención que son expresadas por la actitud y señales ambientales
que se manifiestan en el entorno. Un guerrero es capaz de entender intuitivamente lo
que su adversario está pensando al entrar en contacto con él. El intento asesino se
manifiesta como ki y éste se transmite a un guerrero con sentidos entrenados.”
Basándose en esta definición, es difícil comprender ki en términos concretos, pero
puede ser básicamente descrito como “una fuente de energía vital, invisible e informe,
que se revela ampliamente en el estado y movimiento de la mente”.

Mencio

Hay un dicho en un tratado de Mencio que dice, “La voluntad es la ama del ki. Ki es lo
que energiza al cuerpo”. En otras palabras, es tu voluntad la que controla el uso de ki, y
el ki controla el movimiento de tu cuerpo. Si tu voluntad no tiene preocupaciones, tu ki
la seguirá. Además, en lo que concierne a la profundidad del ki y su relevancia social,
Mencio escribe: “la fomentación de un ki amplio1 proviene de un comportamiento
virtuoso”. Es difícil explicar el significado de un “ki amplio”, pero implica una fuente de
energía vasta y pura que emana de un comportamiento que es correcto moralmente. Si
esto es fomentado en el individuo, beneficiará a la sociedad en su totalidad al reforzar la
justicia y la humanidad.

Desde la perspectiva del kendo, al entrenar diligentemente para poder dominar técnicas
y perfeccionar la mente, el ki que es nutrido a través del proceso de desarrollar la aptitud
y confianza de uno se convierte en un ki que es inquebrantable e incansable. Permanece
firme en todas las situaciones; es puro y fuerte.

Shin-ki-ryoku ()

Shin () se refiere al corazón o la mente y es considerado generalmente a enfocarse
hacia adentro. Ki (), por otro lado, se enfoca hacia afuera y es una especie de fuerza
invisible que puede extenderse y emana alrededor de la mente. La mente es capaz de
contactar a otros a través de la ‘longitud de onda’ del ki. Por lo tanto, el corazón
constituye la conciencia, sentidos y juicio interior de un individuo. Estos se convierten
en la base de nuestra actividad y cuando la inercia del ki es aplicada, esto da salida a las
técnicas físicas que el individuo decide ejecutar. Es decir, que ki cae entre la mente y la
técnica; es el ímpetu detrás de la transformación de la voluntad o juicio en una técnica
tangible. Provee la fuerza para implementar la waza (ryoku). Ki extrae técnicas de la
mente y las representa. Al practicar técnicas continuamente, tu estás en efecto
aumentando tu ki al extraer de él. Cuando has desarrollado un ki fuerte, tu mente es
capaz de tranquilizarse.

Tanaka Hideo explica ki en su libro Budo no Shinri (La Psicología del Budo) de la
siguiente manera: “Ki forma el núcleo inercial para la mente y la técnica; es la fuerza
impulsora que facilita la acción. Ki no es una emoción ni fuerza de voluntad. Es el
poder que es evocado desde la emoción y la voluntad, y debe ser referido como la
‘fuerza vital’ de todas las cosas”. La etapa inicial de desarrollar ki es “ki tenso”, la etapa
siguiente es “ki calmo” y la finalización resulta en “ki lucido”.
‘Fuerza Vital’ y ‘Señales’

En el Heiho Kadensho, un tratado clásico de esgrima escrito en el periodo Edo, Yagyu
Munenori analiza el significado de ki () y el de su homófono ki () que significa
manifestación o señales.
“Ki () es también la puerta de la mente (). El significado del término ki depende en
donde está situado. La mente es la recamara más profunda y ki () es la puerta de
entrada. Ki () es el cerrojo de la puerta. O considera que la mente es el amo del
cuerpo y por lo tanto habita en la recamara más profunda. El ki () se pone en la puerta
y trabaja en el exterior para el amo, la mente. La mente puede ser buena o mala,
dependiendo si el ki (), después de dejar la puerta y salir afuera, hace algo bueno o
malo. El ki () cuando custodia la puerta y se mantiene firme es lo mismo que el ki
(). Si alguien después de abrir el cerrojo sale afuera y hace bien o mal, o inclusive
hiciese algo divinamente espectacular, depende de la decisión tomada antes de abrir la
puerta. Por lo tanto el ki () es de una importancia vital”. (Traducción del inglés basada
en el libro de Hiroki Sato The Sword and the Mind, The Overlook Press, 1985, p.103)

Por consiguiente, aunque difícil de comprender, Munenori está usando los homófonos
de ki para expresar conceptos similares que se vuelven diferentes dependiendo del uso.
Esta la mente (shin), y la fuerza vital de ki (), pero justo cuando está por manifestarse,
se convierte en el otro ki () o la señal al ser liberada la energía. Cuando puedes
presentir que tu enemigo está formando una idea, puedes cortarla de raíz al comprender su ki (), lo que obstaculiza su flujo de energía o vigor de tal manera permitiéndote conservar la iniciativa. En kendo, la habilidad de percibir ki () es la diferencia entre la victoria o la derrota. Es el preciso instante en que el espacio y tiempo está por transformarse y es por lo tanto el momento crucial de cualquier encuentro. Se dice que alguien que tiene un ki () poderoso es capaz de efectivamente asir cualquier
oportunidad () y atacar instantáneamente.

Ki en Keiko

Si el practicante busca solamente mejorar su destreza técnica en keiko, el kendo será
relegado a una simple actividad física. El significado del kendo se da a través de la idea
que el poder o el ki puede ser nutrido mediante entrenamiento técnico. Todos los
aspectos del entrenamiento del kendo deben estar imbuidos de ki. Sin ki, se corre peligro que keiko degenerará en una actividad en donde los practicantes se traten entre ellos con rudeza o con desden. En keiko, los practicantes buscan coordinar su ki. Esto es llamado aiki ((), o el encuentro de ki. La belleza del kendo se encuentra en la impregnación de ki del núcleo central del shinai atravesando el cuerpo de tu oponente.

Se logra aiki cuando ambos practicantes acuerdan confrontarse mutuamente de manera
justa. El verdadero método para keiko es dos personas enfrentadas de frente intentando
superar o hacer agujeros en el ki del otro para crear una apertura y luego ejecutar las
técnicas para ‘llenar el agujero’. Esta es la acción precisa que lo hace o no lo hace kendo.
Por lo tanto, waza que son ejecutadas sin ki no son verdaderas waza. Ki es el
componente vital que hace real a una técnica. Tú ofreces saludos a tu compañero en la
‘entrada principal’ y luego se desplazan a los cuartos de atrás, o las extensiones más
profundas de su ser. Ésta es la forma correcta para keiko. De modo inverso, intentar
entrar en las ‘recamaras’ más profundas de la mente de tu adversario al pasar
subrepticiosamente por la puerta de a lado sin ofrecer un saludo es embuste y contradice
el verdadero camino del kendo. Inclusive en un encuentro, la manera ‘correcta’ de
entablar combate con tu oponente es de frente. Si caes en la trampa de ganar a cualquier
costo, i.e., al intentar escabullirte por la puerta de a lado, entonces perderás de vista los
beneficios y potencial que el kendo tiene para el desarrollo continuo de uno mismo.

Tomado de un artículo original de Kendo World Magazine, Issue 4.2 (www.kendoworld.
com). Reproducido con el amable permiso de Kendo World Publications. Todos
los derechos reservados.

Fotografía: Gerardo Amechazurra

Dic 16

El Viernes 4 de Diciembre llegó nuestro Sensei a Madrid para impartir   el 10ºSeminario de Iaido, queda ya lejos aquel primer seminario también aquí en Madrid, pero creo que seguimos teniendo la misma ilusión que aquel día primero en el que recibimos al Sensei en el Dojo. El curso comenzó nada más vernos, allí en la T4 de Barajas, y no vayáis a pensar que nos pusimos con los iaitos a entrenar ya, no, el seminario comenzó con el abrazo que nos dio a los que estábamos allí, Santi, Ruth, Eugenio y yo. El seminario continuó en la cena de ese mismo Viernes, en donde escucharlo hablar ya era aprender Iaido y vida, pero el Sensei habla y escucha, nos escuchaba con mucha atención nuestras opiniones, nuestras preguntas, nuestros sentimientos, y aunque estábamos cansados, sobre todo él, estuvimos hasta la 1:30 de la madrugada juntos.

seminario10m

El Sabado por la mañana comenzó el seminario propiamente dicho en donde el Sensei Franck nos mostró y corrigió detalles de los primeros katas de Sete Iai, al igual que hizo el Sábado por la tarde en la segunda sesión del seminario, defectos que tenemos en nuestra practica, y detalles que nos harán con el entrenamiento diario tener un Iaido más profundo, y sobre todo sus explicaciones que nos ayudan a comprender mucho mejor el significado verdadero del arte que practicamos.

El Domingo por la mañana, al finalizar el entrenamiento, se realizaron también exámenes de Kyu. No se ha regalado a nadie nada, principalmente porque es una manera de llegar con muy buen nivel a grados superiores como shodan o nidan.

Hay personas, practicantes de Iaido y personas ajenas al mundo de la espada japonesa que no comprenden el sentimiento que tenemos hacia Franck Cengizalp, todo se puede explicar diciendo sencillamente que Franck es nuestro Sensei, quizás nos deberíamos remitir a una de las primeras conversaciones que algunos de nosotros tuvimos con él en el primer seminario al que asistimos en Paris, nos dijo textualmente: “quien entrene conmigo debe hacerlo con el corazón”, y es a base de ese corazón con el que día a día construimos una relación basada en la confianza mutua. Nosotros admiramos al Sensei por sus conocimientos y por la talla humana que tiene, pero de la misma manera y proporción él nos respeta a cualquiera de nosotros, desde sus alumnos de grado más alto, a sus alumnos que acaban de llegar al Dojo de Paris o de Madrid. Aceptar lo que nos enseña, lo que nos indica, el camino que nos traza día a día, incluso cuando él está en Paris, lo hacemos con el corazón, jamás nos ha impuesto nada, jamás nos ha obligado a nada, muy al contrario, día a día hemos visto con nuestros propios ojos y con nuestro corazón que sus enseñanzas no son equivocadas, los que ya hemos tenido la oportunidad de poder asistir a cursos y a campeonatos, hemos comprobado el respeto que se nos tiene por ser alumnos suyos, eso quiere decir mucho a su favor.

Para algunas personas, Franck Cengizalp no tiene aun el grado para considerarlo Sensei, y yo creo que el grado de Sensei tiene que salirle a uno del corazón. Hemos entrenado algunos de nosotros con octavos danes hace poco en Versalles, en Bruselas, en Paris, con sextos y septimos danes en Madrid, en Fontenay……..en todos esos seminarios nuestro Sensei efectivamente ha estado como alumno, porque ciertamente no es poseedor de la verdad absoluta en su interior, porque siente que uno de los misterios del Iaido es entrenar y aprender, eso es lo que nos transmite a nosotros, ese es el camino que con el corazón hemos aceptado seguir, pero a su lado, respetando a las personas que opinan de manera distinta.

Después de estos cuatro años a su lado, ahora cuando voy a Paris se que voy a juntarme con personas muy especiales, alumnos compañeros nuestros que nos hacen sentir como si realmente fueramos una familia: Christofer, Gael, Rudolph, Thierry, Michael, Jean Marc……….compañeros con los que se forma la familia de Sanbokyodan. Las palabras no son a veces la mejor herramienta para transmitir los sentimientos, al menos yo no se usarlas, por eso, y para terminar este articulo, solo os muestro la tristeza que sentí cuando lo vi pasar a la zona de embarque de Barajas para volver a Paris, los seminarios cada vez se nos hacen más cortos, por sus enseñanzas y por el placer de su presencia a nuestro lado.

-Gracias Sensei-

Nov 21

katana2

CRAIG: Sensei, he construido una aldea japonesa a unas 30 millas de aquí, al norte de Houston. ¿Querría usted hacer alguna exhibición de kendo uno de estos fines de semana?
SENSEI:
¿Me necesitas para eso? C: Bueno, Sensei, por supuesto que sería maravilloso dejar que otra gente vea kendo de verdad. 
S: Sabes, Señor Craig, uno de mis antepasados, hace años, Shusaku Chiba (¿recuerdas que te dije que era el que había obtenido el permiso para registrar el estilo Hokushin Itto Ryu?) Bueno, pues Susaku Sensei fue uno de los primeros promotores de torneos de exhibición de kendo, antes de que éste se popularizara. Eran exhibiciones de naginata contra espada.
C: ¿Combates?
S: Sí.
C: ¿A muerte, Sensei?
S: No. Usaban una naginata de madera y un shinai similar a los que utilizamos hoy.
C: ¿Qué es una naginata?
S: Es una lanza con empuñadura larga y un filo corto en el otro extremo. Era usada por los samurai en el campo de batalla. Más tarde, en tiempos de Shusaku Chiba (porque ya había acabado la guerra en Japón, con la llegada del nuevo emperador), la naginata quedó obsoleta como arma de combate. Entonces se convirtió en la disciplina marcial de las mujeres de familia samurai, que la usaban también como autodefensa.
C: ¿Shusaku Sensei cobraba por estas exhibiciones?
S: Sí.
C: ¿Sabe una cosa, Sensei? Cuanto más aprendo sobre la familia Chiba más cosas veo que tenemos en común.
S: ¿Qué quieres decir?
C: Bueno, pues que tu familia cobraba por sus exhibiciones de kendo, y al mía, en el circo, hacía una cosa muy parecida.
S: Nunca lo había visto así, pero supongo que tienes razón.
C: ¿Te has batido alguna vez en duelo, Sensei?
S: Nadie gana en un duelo.
C: Lo sé, pero me preguntaba por esa larga cicatriz que tienes en la frente.
S: Esa es una historia muy larga.
C: ¿Te estoy haciendo una pregunta inoportuna, Sensei?
S: ¿No es eso lo que haces siempre?
C: ¿Ah, sí?
S: Si quieres, te ayudaré con la exhibición de kendo.
C: Gracias, Sensei. 

 

1983 Kata

C: Sensei, otro profesor de kendo me dijo este verano que en la Federación Japonesakata consideran kata los kata de Hokushin Itto Ryu. ¿Es cierto?
S: Bueno, el tercer kata, Sanbonme, es muy parecido, pero creo que todo ha cambiado con el paso de los años.
C: ¿Qué quieres decir?
S: Bueno, cuando la policía japonesa empezó a contratar espadachines ilustres para el Cuerpo, hacia 1885, decidieron normalizar el kendo para poder utilizarlo en la propia Policía. Creo que mi padre me contó que aceptaron unos de nuestros kata en esa norma.
C: ¿Recuerdas cómo se llamaba?
S: No, pero lo buscaré en los archivos de mi dojo cuando vuelva a Japón.
C: ¿Puede ser que muchos espadachines famosos salieran de la escuela Hokushin Itto Ryu?
S: Algunos, pero un montón de escuelas del antiguo estilo de kendo tenían su propia escala de espadachines famosos.
C: ¿Podría recordar a uno en concreto?
S: Bueno, justo en las postrimerías del siglo, entre 1898 y 1899, se formó en Kyoto el Budokuten.
C: ¿Qué significa “Budokuten”, Sensei?
S: “La Sala de entrenamiento Marcial”… o quizá “El lugar de las grandes virtudes marciales” [en el original inglés, ‘Martial Hall’ o ‘Great Virtues Martial Hall’. N. de la T.]. Es muy difícil de traducir. Takaharu Naito Sensei, un estudiante de la escuela Hokushin Itto Ryu, era conocido en todo Japón por su maestría con la espada así como por su espíritu en la práctica de artes marciales. En el Budokuten se le puso a cargo de la sección de kendo junto con un discípulo de Jigoro Kano, fundador del Judo, llamado Hijime Isogai Sensei.
C: Sensei, ¿qué pensaba su padre de Jigoro Kano y el Judo? O, si se puede preguntar, ¿qué es lo que usted piensa?
S: No sé nada de ninguno de los dos, pero una cosa sí te puedo decir: Budo es Budo. ¿Has escuchado alguna vez la historia de uno de los estudiantes de Kano, Mifune? Según dice la Historia del Japón, Mifune Sensei, un reconocido maestro de Judo en todo el mundo, había alcanzado tal grado de integración entre su cuerpo y su mente que una tarde, sin nada más que un pañuelo de seda, consiguió desviar una bala de rifle que le dispararon a bocajarro.
C: ¿Cómo puede ser eso posible, Sensei?
S: Porque cualquiera puede lograr cualquier cosa con el entrenamiento adecuado y una correcta disciplina.

1984: Kime y Kame. Ir de la mano con los dioses.

C: Sensei, ¿llegó a encontrar el kata de Hokushin Itto Ryu del que hablamos el año pasado?
S: Sí. Me he traído una copia de los diez kata originales de 1885.

1.- Kyoshin Meichi Ryu: kuraizume
2.- Asayama Ichiden Ryu:: aun
3.- Kurama Ryu:: henka
4.- Shindo Munen Ryu: uchiotoshi
5.- Jikishinkaga Ryu: hasso
6.- yagyu Shinkage Ryu: hasetsu
7.- Rchin Ryu: makiotoshi
8.- Jygen Ryu: ichini no tachi
9.- Hozan Ryu: hachiten-giri
10.- Hokushin Itto Ryu: kadan no tsuki

El kata de Hokushin Itto Ryu tenía como objetivo alcanzar con la espada justo el ojo del oponente.
Con el cambio de siglo, tal como yo lo entiendo, los kata fueron modificados para consistir en 12 técnicas, tres con kodachi, la espada corta, y nueve con odachi, la espada larga. Desde que empiezan a practicarse estos kata a principios del s. XX hasta ahora, ha sido modificado varias veces, pero básicamente continúa en su forma moderna, con siete odachi y tres kodachi, como los kata de la Federación Japonesa [Zen Nihon Kendo Renmei, en inglés All Japan Kendo Federation].
Estos diez kata han sido adoptados por la Federación Internacional en su normalización para los exámenes de grado.
C: ¿Piensas que los exámenes de grado son importantes hoy?
S: Creo que los exámenes son cruciales para los principiantes, porque les sirven para corregir su base de práctica. El examen también espolea a la gente para poner a prueba sus habilidades técnicas, físicas y mentales.

C: ¿En qué te fijas cuando examinas a un principiante?
S: En el movimiento. Sus movimientos deberían parecer naturales, con el kamae y kime apropiado.
C: Kamae y Kime, ¿son la materialización de la postura correcta, Sensei?
S: Sí. Pero recuerda siempre este factor importante: demasiado de am
bas se considera grosero. Mi padre siempre dijo que era igual que el fugu [pez globo: cuando es capturado, se hincha de modo que triplica su tamaño y apariencia repentinamente para asustar a los depredadores y así poder volver al agua. N. de la T. ]. En su interior sólo hay aire, pero de cara al exterior es un ser poderoso y atemorizador. Cuando eres un principiante, los exámenes y el grado son lo más importante. Conforme vas madurando, te das cuenta de que sólo importa de lo que eres capaz de hacer, no lo que otros piensan que eres capaz de hacer.

Los exámenes muestran a los demás una imagen real de nosotros mismos. Si suspendes un examen, aprendes una lección igualmente importante. Si apruebas, aprendes un poco. En la vida nos estamos examinando constantemente. Y si tenemos la disciplina para corregir nuestros defectos, sentirnos satisfechos constantemente, sólo con nuestra práctica diaria de kendo.
C: ¿Cuál es el nivel más elevado de kendo, según tu punto de vista, Sensei?
S: El de los que caminan de la mano con Dios. Los dioses me han otorgado el don de poder hacer kendo: yo he sentido siempre que es un don. De modo que tengo la responsabilidad de practicar duro para que, cuando practique kendo, se transforme en un arte noble y elegante y no un medio de destrucción. Los dioses siempre están observando, y siento en mi corazón que esperan que lo haga lo mejor posible. Si yo cumplo con mi parte, apreciarán mi esfuerzo y me echarán una mano.
C: Sensei, haces que el kendo suene casi a algo religioso.
S: No. Kendo no es una religión, pero está entretejido en las creencias religiosas de Japón. A veces siento que ambas cosas son inseparables. Esto sólo significa que podemos utilizar el kendo como disciplina para purificar tanto nuestro cuerpo como nuestra mente. Si nuestras intenciones son buenas, no debería ser un problema que influyamos a otros que podrían estar interesados en el kendo como forma de vida.
C: Sensei, cuando hablas de Dios… y no es que quiera tener una discusión religiosa…
S: … lo cual está muy bien.
C: Pero ¿no es el Zen una religión para las artes marciales, o fue adoptada por los samurai en sus tiempos de guerreros?
S: Sí. El Zen tenía una profunda influencia en el papel del samurai y el Bushido, o su código moral de conducta [sic], especialmente en lo que se refiere al desarrollo espiritual. El entrenamiento de los samurai en artes marciales iba dirigido, mucho más a menudo, más en el desarrollo físico que en la contemplación espiritual, así como el entrenamiento de un monje Zen era justo al contrario. Era un hecho sabido que los samurai pasaban mucho tiempo en monasterios Zen meditando. Esto los capacitaba para desafiar todo miedo de la muerte mediante la eliminación de su ego. Sin su ego, había poco que temer de lo desconocido, como la muerte. A través de la meditación, su cuerpo y su mente lograban estar listos para ir al encuentro de la muerte, fueran cuales fueran las circunstancias, con un espíritu pacífico.

De acuerdo con las creencias del Zen, cuando el cuerpo muere, el ego también muere con él. Esto capacitaba a los samurai para mirar a la muerte sin experimentar la muerte física real de cualquier ser humano… ¿entiendes lo que te digo, señor Craig? C: Me ha pillado, Sensei.
S: ¿”te he pillado”? ¿Qué significa eso?
C: Significa que en efecto no tengo la más remota idea de lo que está hablando.
S: ¡Bien! Todavía me doy cuenta de cuando pasa. Recuerda: es tu trabajo el encontrar los puntos de apoyo. Mientras reflexionas, tendré paciencia y te tendré preparada la merienda para cuando termines.

Fragmentos del libro escrito por Darrel Max Craig, The Heart of Kendo de Ediciones Shambala. Traducido por Arantxa Ferrero

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Nov 12

Los días 5 y 6 de Diciembre tendremos de nuevo el placer de tener con nosotros en Madrid a nuestro Sensei, quien impartirá un nuevo seminario de Iaido ZNKR.

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Nov 03

Es conocida la afición que tenemos en Sanbokyodan-Madrid a viajar para asistir a los seminarios con los mejores Senseis a los que podamos llegar, y creo que el Seminario de Versalles debe quedar grabado en nuestras agendas para no faltar a él.

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Este año ha contado con la presencia de los Senseis:

Noboru OGURA (8º Dan Hanshi)

Junichi KUSAMA (8º Dan Hanshi)

Yoshinobu AZUMA (8º Dan Kyoshi)

Hachiro NAKANO (8º Dan Kyoshi)

Como veis un plantel de lujo para poder aprender el mejor Iaido ZNKR.

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El Viernes 30 de Octubre partimos con dirección Paris: David, Gonzalo, Fer, Pablo, Nuria, Eugenio, Javi, Virginia, Fernando, Santi y Jose, para juntarnos con nuestro Sensei Franck y los compañeros de Sanbokyodan-Paris, nuestra familia en Paris, porque con la hospitalidad y simpatía que siempre nos brindan estar en Paris es ya como sentirnos en nuestra propia casa.

El Sabado a las 9:00 horas comenzó el seminario con las palabras de bienvenida de los organizadores del curso, y las de Ogura Sensei. Y a continuación nos pusimos a trabajar. Ogura Sensei pasó a explicar una a una las 12 katas de ZNKR, ejecutadas al mismo tiempo que él las explicaba por Azuma Sensei. Este es un seminario para estar muy atentos, y casi me atrevería a decir que hay que estar cogiendo apuntes para que no se escape en el olvido ninguno de los detalles que los Senseis explican y muestran, es una pena que no dominemos el idioma francés, porque es mucho lo que aprendemos, pero también somos conscientes de que por la diferencia de idioma se nos escapan muchas cosas.

A continuación de las explicaciones de Ogura Sensei, y las ejecuciones de Azuma Sensei, se hicieron cuatro grupos de trabajo, cada uno dirigido por uno de los Senseis, y se siguió trabajando los puntos importantes y “conflictivos” de cada kata, con la atención practicamente personalizada de uno de los maestros. Nuevamente hay que estar muy atentos, sobre todo las personas que van a realizar el examen, es aquí donde se hace especial hincapié a las técnicas que los Senseis consideran más importantes.

Con este ritmo de trabajo estuvimos todo el Sábado, y aunque terminamos bastante cansados, nos quedaban fuerzas aun para marcharnos a cenar todos juntos y a relajarnos con el ambiente que todos conocéis de nuestro Dojo.

El Domingo por la mañana, se siguió el mismo ritmo de trabajo hasta las 12:30, momento en el cual se produjo la clausura del seminario, para comer y pasar a realizar los exámenes de paso de grado.

Este es el momento en el que deseo dar en nombre de todos nosotros, Sanbokyodan Paris y Madrid, nuestra enhorabuena de corazón por su aprobado a:

Christofe (Shodan)

Gonzalo (Nidan)

Rudolph (Sandan)

Muchos de vosotros conocéis a Christofe de las veces que ha estado entrenando con nosotros en Madrid, por su trucos de magia también, y sabeis que su talla personal y de iaidoka son excepcionales. Algunos de nosotros conocemos a Rudolph que al igual que Christofe hace que sea un regalo entrenar a su lado o compartir una comida. Fue una gran alegría para nosotros cuando nos enteramos de su aprobado. Pero permitirme que me centre en Gonzalo, todo lo conocemos, y sabemos de lo afortunados que somos de tener una persona como él en nuestro Dojo. Gonzalo siempre está ahí,  siempre, deseando poder ayudar o hacernos un favor. Es un ejemplo dentro del Dojo a seguir, por su trabajo constante y duro, y es un ejemplo a seguir fuera del Dojo por lo que tiene en su interior. Nos alegramos muchísimo por su aprobado, y todos los que vimos su examen nos quedaremos con la pequeña anécdota del curso, que no voy a contar aquí, prefiero guardarla para el recuerdo.

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Nada más terminar el examen Gonzalo, tuvimos que salir disparados al aeropuerto de Orly, los aviones no entienden ni de Iaido, ni de exámenes para volver a Madrid, muy contentos por los días vividos, pero tristes también por separarnos de nuestro Sensei Franck Cengizalp, y de los compañeros franceses, pero es seguro que en breve volveremos a compartir nuestro tiempo y nuestra pasión con ellos, en Madrid, en Paris, o donde sea que nos llame el Sensei.

No he mencionado en ningún momento a Gael, quien estuvo pendiente en todo momento de nosotros, y a quien muy particularmente deseo mostrarle mi gratitud por su hospitalidad, y mi pesar porque se hicieran tan cortos los días que hemos pasado juntos. Gracias Gael.

Siempre lo hago, y esta vez no iba ser menos, porque creo que es mucho lo que tenemos que agradecerle a Franck Cengizalp, nuestro Sensei, porque hoy somos lo que somos dentro del Iaido, gracias a su esfuerzo y su tiempo para enseñarnos de corazón, y os aseguro que es un honor para todos nosotros ver que nos conocen fuera de España por ser alumnos suyos, y por lo tanto, nuestro buen trabajo y nivel se da por hecho, pero no debemos olvidar una de las cosas que siempre nos enseña, el trabajo día a día constante y con el corazón. Gracias Sensei por hacernos formar parte de la familia de Sanbokyodan.

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Oct 25

1980, El Acertijo Zen

CCRAIG: Sensei, tengo una pregunta
SENSEI: Lo sé.
C: Lo siento…
S: Ya lo sé. ¿Cuál es tu pregunta?
C: ¿Qué es un koan?
S: Es un puzzle. A veces se lo considera como un enigma, un acertijo que un maestro Zen les da a sus novicios para que lo resuelvan.
C: ¿Podrías ponerme un ejemplo?
S: Podría, sí, pero no soy un maestro Zen. Y tú no eres un monje novicio. C: Pero sensei, yo sí que soy un novicio.
S: Ya vas aprendiendo… Vale.

“Supón que un granjero saca un huevo del nidal y lo mete en un frasco. Coloca el frasco en condiciones adecuadas para incubar el huevo. En vez de sacar al polluelo del frasco después de romper el cascarón, el granjero le da de comer cada día hasta que llega a ser un pollo adulto.
C: Maestro, eso es una tontería.
S: Calla. Tú has hecho una pregunta. Ahora, escucha la respuesta a tu pregunta. Si fueras un buen estudiante, nunca habrías hecho ninguna pregunta.

[pausa]

C:
S: ¡Es broma! El pollo ya ha crecido. Ahora el granjero decide venderlo, pero se ha hecho demasiado grande para poder sacarlo del frasco. ¿Cómo fue capaz el granjero de sacar al pollo del frasco sin romperlo? No podrás preguntarme nada más hasta que no hayas dado con la respuesta.  

Elimina el Ego

C: Sensei, ¿recuerdas aquella tontería de koan del pollo y el frasco?
S: Sí. ¿Y tú, recuerdas lo que te dije sobre hacer ninguna pregunta más?
C: Sí. Pero, Sensei, no sé la respuesta. ¿No podrías darme una pista?
S: ¡Eso es otra pregunta!
C: He hecho trampa, Sensei. He comprado un montón de libros de Zen y he llegado a la conclusión de que tú también hacías trampa.
S: Eso es el Zen.

C: Pero Sensei, cualquiera que realmente encuentre la respuesta a tu koan habrá fallado. Por lo que he entendido, los koan se dicen para meditar sobre lo imposible día tras día. Son una especie de tratamiento de choque mental para ayudar a abrir la puerta a la intuición. Los koan se dan para ayudar a condiciona la mente para que sea capaz de alcanzar un alto grado de concentración.
S: Sin saber lo que estabas diciendo, has dado con una solución a la que podría haber llegado alguien. Pero debemos aprender de todo el mundo: cuando un monje recibe un koan, meditará sobre él durante años. Incluso después de haberse concentrado en ello infinitamente, habría acabado por darse cuenta de que no podía encontrar la solución. Antes o después el novicio se daría cuenta de que a través de ese ejercicio puede meditar durante largos periodos de tiempo sin que ningún otro pensamiento, salvo el reto del koan, distraiga su mente. Con el tiempo, será capaz de meditar sin ningún koan que resolver.
La meditación sobre un koan es como concentrarse en una semilla, ya que meditar en la ausencia de pensamiento es justo la contraria. Siento, después de nuestra práctica juntos hoy, que en estos meses que hemos estado separados has dado otro paso más. ¿Qué piensas tú?
C: Yo no puedo verme a mí mismo como me ven otros.
S: Ni yo creo que hayas encontrado todavía la respuesta a mis preguntas. Pero estás avanzando mucho.
C: ¿Qué parte [de esto] crees tú que es la más importante para el kendo?
S: Eliminar nuestro ego. La gente busca su identidad en todas partes, a su alrededor y alrededor de todo el mundo incluso, cuando deberían estar buscando en el interior de sí mismos.
C: ¿Qué es lo que podríamos perder si no practicamos diariamente sobre esta base?
S: Nada, salvo la propia vida. Porque ya habrás perdido la disciplina.
C: ¿Y dónde deberíamos encontrar [esa base] en nosotros mismos durante la práctica del kendo?
S: En la punta de la espada. Un hombre se mide por el que templa con él su espada [literalmente: “a través de templar el acero aparente de sus espadas mutuamente”. N. de la T.], así como por sí mismo. Si su mente es correcta, su técnica será correcta. Espada y cuerpo deben moverse una con otro. Al unísono.

Fragmentos del libro escrito por Darrel Max Craig, The Heart of Kendo de Ediciones Shambala. Traducido por Arantxa Ferrero

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Oct 25

sensei

A finales de 1970 mis alumnos y yo nos estábamos preparando para un campeonato de kendo en Dallas cuando sonó el teléfono. Era Umemoto Sensei: iba a ir a Dallas como juez del campeonato y me pedía permiso para traer con él un maestro que venía de Japón y le hacía mucha ilusión venir a Texas y ver a los cowboys.

Así fue cómo conocí al hombre que iba a ser de tan profunda inspiración en el resto de mi vida. Umemoto Sensei me presentó al maestro visitante, Harutane Chiba Sensei, representante de la 37ª generación de la escuela Hokushin Ryu. 750 años de Historia delante de mí. En los pocos días que sucedieron, Chiba Sensei y yo charlamos y reímos juntos a costa de más cosas de las que puedo recordar. […] Desde ese momento hasta su muerte, en 1992, Chiba Sensei me mostró más de la Historia del Japón de lo que nunca podría encontrar en libro alguno, y más técnicas de las que yo era capaz de aprender.…]

Unos seis meses después de que Chiba Sensei regresara a Houston, mientras estábamos rellenando nuestros papeles para la Federación de Kendo. Había una pregunta sobre quién era mi instructor principal y su grado. Yo puse el nombre de Chiba Sensei, y al preguntarle por su rango, me devolvió una mirada perpleja, cruzó piernas y brazos y me contestó: “¿Y qué grado crees tú que tengo?”. Yo, que no sabía muy bien qué responderle, le expliqué que nadie estaba poniendo en duda su rango, pero que necesitaba saberlo para rellenar el formulario. Mirándolo como si lo viera por primera vez en la vida, me contestó: – Un samurai no tiene rango. Sólo los campesinos lo tienen. – Y yo traté de rellenar aquello con algo que sonara respetable, firmé el formulario y lo envié por correo. Mi maestro siempre me enseñaba con mano firme, pero con corazón comprensivo. Nunca me dejó con una pregunta sin respuesta, o una técnica a medio explicar. Yo me sentía como la arcilla que el maestro moldeaba a su antojo. […].

Lo que sigue a continuación son extractos de conversaciones que Chiba Sensei y yo hemos tenido a lo largo de los años. Las he reconstruido, a partir de apuntes y mis propios recuerdos, lo mejor que he podido, tratando de limpiar los trucos mentales que inevitablemente surgen entre lo que creímos oír y lo que realmente escuchamos.

1978. El Estilo Hokushin Ryu

CRAIG: Sensei, ¿qué significa “Hokushin”?
SENSEI
: El estilo de la Estrella Polar
C: Sí, lo sé Pero ¿cuál es su sentido real?
S: El que practica el estilo Hokushin Ryu nunca debería cambiar su modo de hacer correctamente las cosas, tanto si se trata de manejo de la espada como de las actividades diarias. El miembro de la familia Hokushin siempre acata las decisiones de esta, firmemente y hasta el final. De este modo, una vez toma la espada, igual que la Estrella Polar, permanece firme y sin tambalearse, y el propio universo debe girar a su alrededor.
C: Sensei, ¿quién fundó el estilo Hokushin?
S: Es muy difícil responder a eso. La familia Chiba tiene más de 750 años de antigüedad, unas 38 generaciones. Pero si tuviera que identificar como fundador a un miembro singular de la familia, probablemente sería Sushaku Chiba, nacido en 1700 y fallecido en 1855.
C: No entiendo. ¿El estilo no existía ya antes de 1700?
S: No. No había sido registrado entonces como escuela de forma oficial. A mediados del s. XVIII fue matriculado con el Bakufu Mito como Hokushin Itto Batto-tai Ryu. Hokushin Ryu se convirtió en el estilo oficial de kumitachi (kenjitsu) de los oficiales del Mito Han. Creo que por entonces Shusaku Chiba Sensei tenía además un dojo en Edo (Tokio) llamado Gembukan con más de 5000 estudiantes.
C: Eso no suena a dojo, Sensei, sino más bien a ejército.
S: Bueno, lo era, de forma extraoficial. La primera responsabilidad de la familia Chiba era proteger las posesiones y los oficiales del Emperador. El clan y sus servidores eran tan numerosos que llegaron a fundar incluso su propia ciudad, que existe aún en nuestros días: la ciudad de Chiba, en la prefectura del mismo nombre. En aquel tiempo servía como custodia de la entrada principal de Edo. Como diríais algunos occidentales, la gran ciudad escondía algunos secretos.
C: Lo sé, Sensei, y es lo que trato de sonsacarte. ¿Cuáles cree que son las diferencias fundamentales entre la familia Chiba de entonces y la del presente?
S: Creo que a ninguno de antes le estaba permitido hacer tantas preguntas…
C: Lo siento, Sensei. No quisiera ser irrespetuoso. Tan sólo quiero saber más sobre la historia de Japón, y usted es la vía que he encontrado.
S: Está bien, es correcto hacer preguntas. Las cosas son muy diferentes ahora de como eran cuando yo era niño. El problema con las preguntas es que a veces descubres algo que no es lo que estabas preguntando, y entonces serás incapaz de aprenderlo. Las preguntas deberían estar siempre adaptadas al nivel apropiado de entrenamiento de cada uno. El entrenamiento debería estar siempre adaptado al nivel apropiado de disciplina. Tengo la impresión de que queremos las cosas sin pasar por el entrenamiento ni la disciplina apropiados para obtenerlas. Y debe ser así para que el kendo se convierta en el corazón del estudiante. Este debería ser capaz de seguir al maestro sin pregunta alguna, y si no, debería abandonar la espada. En Japón tenemos un dicho, “si luces la insignia, llevarás todo su peso" [trad. del inglés sin el original japonés. N. de la T.].

MOKUSO

C: ¿Es mokuso [la meditación sentado] importante al inicio y final de las clases?
S: Mokuso es la disciplina más importante de cualquier práctica del Budo. Mi padre creía que un hombre está dividido en dos partes iguales. El lado izquierdo, el que está cerca del corazón, simboliza el bien; y el lado derecho el lado del mal. Sentarse en el seiza [posición sentada] apropiado y hacer mokuso nos ayuda a encontrar nuestra verdadera naturaleza: no lo que otros ven de nosotros, ni lo que nosotros mismos creemos ser, sino lo que somos realmente, bueno y malo. “La mano izquierda reposa sobre la mano derecha. Los pulgares forman un círculo justo encima del ombligo; los brazos deben situarse en posición circular. El objeto del Mokuso es incrementar el poder de la concentración mediante la eliminación gradual de todas las distracciones de la mente. La mayoría de los occidentales no entienden su verdadero significado y por eso les resulta muy difícil concentrarse en una sola cosa en un momento dado.
C: Estoy confuso, Sensei. Intento desesperadamente seguirte y retener todo lo que me estás diciendo.
S: ¿Ves lo que te digo? Necesitas concentrarte. Cierra los ojos e intenta bloquear la mente de todos los pensamientos sólo por unos momentos… Es muy difícil no pensar en nada, ni siquiera un tiempo tan breve. A través de la práctica constante de Mokuso descubres progresivamente tu consciencia interna y experimentarás el despertar de tu propia naturaleza. En otras palabras, descubrirás la totalidad de lo que es tu propia persona: algunos llaman a este estado de total tranquilidad El Nirvana.
C: Todo eso es muy apropiado y real para ti, Se
nsei. Pero ¿debería un principiante como yo pensar en ello?
S: ¡Te lo acabo de explicar, pero sólo necesitas una respuesta que satisfaga a tu espíritu occidental! ¿Por qué no intentas eliminar tu ego?
C: De acuerdo, Sensei. Déjame preguntártelo otra vez, volviendo al asunto del lado bueno y malo. Si te he entendido correctamente, la mano izquierda, la del bien, está por encima de la derecha, “la mala”.
S: ¿La mala? ¿Qué es la mano mala?
C: La mano del mal…
S: Oh, sí. El bien siempre tendría que quedar por encima del mal.
C: ¿Es por ello por lo que la mano izquierda siempre predomina sobre la derecha en la práctica?
S: ¿Acaso no crees que es el bueno el que siempre ha de guiar y ayudar al torpe y al débil?

Fragmentos del libro escrito por Darrel Max Craig, The Heart of Kendo de Ediciones Shambala. Traducido por Arantxa Ferrero

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Oct 24

La figura del “ninja” tal y como se entiende en la actualidad por su imagen y por lo que se quiere vender de el es un mito cargado de fantasía y de falsedad.

Ese súper guerrero de las tinieblas, asesino de las sombras pertrechado con su uniforme negro con capuchón, cargado de fantásticas armas capaces de acabar con regimientos completos, y con habilidades tan increíbles y sobrehumanas como volar, desaparecer, caminar sobre el agua o controlar la mente de otros humanos es pura ficción y jamás ha sido así, ni son parte de un legado secreto que se haya transmitido ni de forma oral ni por supuesto escrita y no forma parte de ningún compendio de técnicas propias de ningún clan milenario.

Esta imagen se gestó durante el periodo Edo como fruto de la mitificación de ciertas leyendas propias del folclore local y que poco a poco el cine y el teatro japonés y más tarde el occidental fueron adoptando y creando a su antojo con el fin de captar el mayor número de público.

Actualmente esta imagen mítica, irreal y sobre todo antihistórica, sigue estando muy presente(sobre todo en la sociedad occidental), y gran parte de culpa de esto la tiene Hollywood y el auge que las películas de “ninjas” que marcaron una etapa sobre todo en los 80-90; por supuesto también las escuelas que con afán de lucrarse, se consideran transmisoras de un legado al que llaman propio y no dudan en comparar al de autenticas escuelas marciales que realmente si tienen siglos de tradición bien contrastados.

Históricamente el “ninja”, no tenía ni tan siquiera este nombre. Ya desde el periodo Sengoku la figura del “ninja” era conocida por varios nombres, tales como “shinobi” o “mono”, que en realidad son los mismos dos caracteres que se utilizan para “nin” y “ja”, aunque como digo originariamente esta fórmula no se utilizara siendo la más común “shinobi no mono”; fue durante el periodo Edo cuando empezó a utilizarse este término simplemente por comodidad lingüística ya que se consideraba más sencillo pronunciar la palabra ninja simplificando los caracteres, en vez de la palabra “shinobi no mono”, aunque esta junto con la palabra “kusa” siguió siendo la de uso más frecuente durante el comienzo del periodo para referirse a las personas que eran especialistas en el sigilo, la infiltración, espionaje, sabotaje, asesinato, etc, pero nunca se utilizó como término con el que se identificara a personas pertenecientes a clanes específicos ni organizados que cultivaran este tipo de técnicas como parte de un legado propio de una tradición familiar

Toda esta mitología como digo, se fue forjando con el paso del tiempo y por la relación que se establecía entre la figura del “ninja” y las leyendas locales que se utilizaban desde para asustar a los niños con ellas como para ser representadas. Desde este punto los mitos que se crearon fueron muchos y muy variopintos y con la aparición del cine su divulgación fue masiva a la par que su exageración fantasiosa.

No creo necesario el prestar una especial atención a mitos que racionalmente no son creíbles para nadie, mitos que muchas veces tratan de explicarse por mediación de trucos o triquiñuelas más propias de un prestidigitador que de un guerrero pero que aún así siguen mostrándose inviables y sobre todo poco prácticos y efectivos, tales como caminar por el agua, volverse invisible, volar o controlar mentes por nombrar algunos.

Sin embargo si me parece más interesante detenerse en otros que por su posibilidad si podrían generar dudas de su veracidad, tales como los relacionados con el atuendo, la armamentística o las técnicas de combate.

El atuendo del “ninja”, siempre se ha relacionado de manera inviolable con el color negro, principalmente por la relación de este personaje con la noche y las tinieblas como guerrero de las sombras. Esta imagen del encapuchado de las sombras, tiene su origen en algo bastante distinto a la explicación mítica de pasar desapercibido y de señor de la oscuridad; sus orígenes se encuentran en el periodo Edo , en el siglo XVIII con el auge y desarrollo de las artes del Bunraku y el Kabuki, donde pudo gestarse la imagen del encapuchado de las sombras y las tinieblas. Tanto los maestros de escena como los encargados de escenografía o los simples tramoyistas vestían de negro con el fin de no ser identificados sobre el fondo negro del escenario y pareciendo así seres que se movían entre sombras interpretando de este modo su papel de “invisible”; esto era una licencia teatral que la gente conocía y que sabía su significado y lo interpretaba como tal. A partir de ahí la imagen se va desarrollando, apareciendo en grabados y obras literarias del siglo XIX donde poco a poco se va fomentando esa imagen irreal y fantástica de ser sobrenatural capaz de desaparecer.

Si tuviéramos que hablar de un atuendo típico por su colorido para pasar desapercibido en la oscuridad, y sobre todo fundamentándonos en los grabados o en las representaciones teatrales, este sería de color azul oscuro, marino o índigo, que es realmente el más semejante al color del cielo nocturno, y que como digo por tradición, por conservarse ejemplares y por que es con el que se representa a ladrones y maleantes que actúan al abrigo de la noche en las pinturas y grabados.

Si hablamos del arsenal mítico del “ninja” la fantasía se dispara, desde armas llenas de compartimentos secretos, mangos telescópicos, hojas ocultas, bombas de humo, dardos envenenados, mortíferos shurikens, hasta el fantasioso nijato que jamás existió al igual que la mayoría de las estrafalarias armas que muchas veces muestran como históricas en museos “ninjas” y que realmente no tienen mas de 30 o 40 años de antigüedad.

Quisiera centrarme en el mencionado “ninjato”, principalmente por su simbología con la figura del ninja y como se identifica a este siempre con este arma; el ninjato no existió, jamás ha existido y no es para nada un arma histórica; se ha especulado mucho sobre este arma, que si fueron forjados por kajis clandestinos al margen de la ley con técnicas oscuras que dotaban al arma de propiedades sobrenaturales, que si eran más cortos para sorprender al samurai en cortas distancias, que si la tsuba era cuadrada y sobredimensionada para escalar muros a modo de peldaño, o que pudieran ser espadas quebradas y modificadas para adaptarse a las técnicas del ninja . Todo es falso al igual que su hoja recta, las únicas espadas de hoja recta son las espadas arqueológicas ken(jokoto) y por supuesto que nada tienen que ver con el ninjato, del mismo modo que las hojas quebrada bien por la zona del kissaki o por la del nakago, seguirían manteniendo cierta curvatura.

El ninjato es un invento de Hollywood como muchas otras mentiras del mundo “ninja”, inventadas por señores como Stephen Hayes, gente que ha hecho su particular fortuna vendiendo humo y engañando al personal con falsas escuelas supuestamente milenarias, cuando realmente es gente que tiene muy poco de artista marcial y no respeta para nada cultura y tradición y que por supuesto adaptan e inventan la historia a su gusto para favorecer sus intereses y sus bolsillos.

En cuanto a la forma de actuar de los ninja, siempre se ha relacionado con el subterfugio, el ocultismo, la traición o incluso el deshonor; se dice que son técnicas propias de los clanes “ninja” y que jamás serían usadas por samuráis por el deshonor que su utilización conllevaría para estos, pero lo cierto es que en época de guerra sobre todo antes del pacífico periodo Edo, cualquier samurai y cualquier guerrero utilizaría aquellas técnicas que le permitiese sobrevivir mejor, ya fuese el asesinato, el espionaje o el sabotaje, pues cualquier técni
ca es buena a la hora de triunfar en combate y mantenerse con vida.

Por otro lado la figura del ninja siempre se ha presentado como antagonista al samurai, pero sin embargo la historia nos ha dejado nombres que demuestran que algunos de los más grandes nombres que se relacionan engañosamente con el “ninja”, eran samurai, tal es el caso de Hattori Hanzo (H.H), nacido en 1541 y que murió en 1596 y era hijo de Hattori Yasunaga. H.H fue apodado con el sobrenombre de "el diablo Hanzo", no solo como referencia a sus habilidades en combate sino también para ser diferenciado de otro Hanzo que también estaba al servicio de los Tokugawa y cuyo nombre era Watanabe.
H.H sirvió fielmente a las ordenes de Tokugawa Ieyasu; su primera batalla la libró con 16 años y participó en importantes campañas como Anegawa en 1570 o Mikitagahara en 1572; a pesar de estos méritos su contribución mas celebre y valiosa es la del episodio de Mikawa que llego en 1582 tras la muerte de Nobunaga Oda.
Por aquel entonces Ieyasu y sus fieles se encontraban en las cercanías de Osaka pendientes de las tropas de Akechi Mitsuhide, que no dudaría en matarlos si estos eran encontrados. Apremiados por el tiempo y con la amenaza de los hombres de Akechi rastreando la zona, aguardaban la ocasión de emprender el camino a Mikawa que se encontraba fuertemente vigilado.
En este punto H.H, recomendó a Ieyasu tomar un rodeo a través de una ruta por la provincia de Iga en la que este tenia fuertes contactos y lazos de amistad con los samurais de la zona; además de esto Ieyasu era consciente que su apoyo a la gente de esta zona tras la sangrienta invasión de Nobunaga en 1580 le seria de utilidad pues no dudarían en ayudarle si fuera preciso.
Así pues con la ayuda de Honda Tadakatsu, H.H y una serie de hombres de Iga que además de escolta sirvieron de guías por caminos secundarios, Ieyasu y sus hombres consiguieron llegar sin problemas y a salvo a Mikawa.
H.H, fue sucedido por su hijo Masanori al que darían el titulo de Iwami-no Kami, sirviendo el y sus hombres como guardia del castillo de Edo.
La reputación de Hanzo creció de manera notable tras la hazaña de Mikawa y actualmente por el cine o los comics se le identifica injustamente con la figura del "ninja", algo lejano a la realidad pues como ya he apuntado pertenecía a la casta samurai de nacimiento y teniendo un alto rango comandó unidades de mas de 200 samuráis a sus ordenes y al servicio del shogunato Tokugawa.

Con todo esto concluyo diciendo que la figura del “ninja” o mejor dicho del shinobi histórico, difiere mucho de la imagen mítica, sobrenatural y en último caso comercial que actualmente se presenta; debemos tener en cuenta que ciertamente en el Japón antiguo existió la figura del asesino, del espía del mismo modo que en cualquier otra sociedad, pero no por ello debemos creer todas las fantasías que el cine y sobre todo últimamente el manga y el anime, así como los farsantes que viven de ello nos quieren mostrar como real e histórico y que para nada lo fue.

Por Antonio Clemente Ferrero.

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